Un niño de 7 años falleció mientras sus padres oraban por él en vez de ir a llevarlo al hospital.

Seth Johnson, un niño de 7 años que vivía con sus padres y su hermano de 16 años en Plymouth, Minnesota, llevaba unas semanas enfermo. Timothy y Sarah Johnson, padres del menor, decidieron no llevarlo al hospital porque tenían “problemas” con algunos médicos. El pequeño sufría pancreatitis aguda y desde bebé había sido diagnosticado con alcoholismo fetal.

En el fin de semana en el que Seth falleció, Timothy y Sarah salieron a disfrutar para una boda en otra ciudad y decidieron dejar al niño al cuidado de su hermano mayor, de 16 años. Entonces, el adolescente asustado llamó a sus padres por teléfono para decirles que el estado de su hermano estaba empeorando. De modo que cuando la pareja volvió a su casa, rezaron por la salud del menor, lo bañaron y lo pusieron a dormir.

No obstante, los padres han sido acusados de negligencia y comparecerán enfrente de las autoridades durante este mes. “No podemos comprender cómo los padres dejaron a un niño enfermo de 7 años de edad al cuidado de un joven de 16 para irse lejos durante todo un fin de semana”, expreso el fiscal del condado de Hennepin, Mike Freeman, al diario The Independent.

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