Lo que pasó cuando esta MONJA.

El día de hoy queremos brindarte una historia de un chiste de mal gusto. Que le jugó un ginecólogo a una monja que asistió a su consulta por presentar molestias. De seguro que te impactará.

Algunas veces queremos hacer una gracia que nos haga reír. El médico la revisa y le dice que todo va bien y que era normal porque estaba embarazada.

Lo que nunca se imaginó es que su chiste ocasionó un terrible desenlace. Ya que la monja se levantó de la camilla bruscamente; y luego se marchó del consultorio sin decirle una sola palabra con el médico. Al  llegar al convento donde vive, conversó con uno de los sacerdotes.

Sinembargo, el doctor, al llegar a casa le comenta a su esposa la broma que le hizo a la monja. Y ella molesta le dice que lo que había hecho estuvo muy mal.

Al día siguiente el hombre recapacita y busca hablar con la monja

llamó al convento para poder decirle la verdad y al contestar el teléfono una de las monjas le comentó que ella no estaba ahí.

El médico avergonzado de lo que había hecho; le confiesa a la religiosa el chiste que le jugó a su compañera. Para que le informará que no estaba embarazada y ésta le responde. Es demasiado tarde, debió llamar anoche, el padre se suicidó hace dos horas.

Lamentablemente, el médico se enteró que el padre había mantenido relaciones con la religiosa. Y aunque no estaba embarazada se lo creyó y provocó el suicido del padre.

Cabe resaltar que un chiste de muy mal gusto puede ocasionar situaciones terribles. Por lo que hay que tener mucho cuidado con usar bromas pesadas que le jugamos a las personas. Pues las consecuencias podrían ser fatales.

Generalmente, queremos hacernos los graciosos o chistosos con personas que conocemos o no. Solo para jugarle una jugarreta o verla la cara y su reacción, para luego desmentir lo que dijimos y excusarnos de que era solo una broma. Pero no medimos las consecuencias de lo que pueda ocurrir después.

Porque hay personas que se toman las cosas muy en serio y pueden reaccionar como jamás nos imaginamos y podemos ocasionar situaciones delicadas o muy graves como lo que le paso al sacerdote del convento.